Música para Bebés (0-3 años)

¿Por qué una Educación Musical “tan” temprana?

Los recién nacidos y los niños y niñas muy pequeños son individuos extraordinariamente sofisticados. Es en los primeros años de vida cuando se produce el más alto número de conexiones cerebrales que dan la oportunidad de desarrollar un amplísimo espacio de aprendizaje natural para incrementar las aptitudes potenciales con las que cada uno nace.

Los primeros tres años de vida representan el nudo central del aprendizaje de las competencias generales, de las conquistas motoras y de la elaboración de los muchos estímulos que se les ofrecen de manera sistemática. La música se integra de forma natural dentro de estos estímulos para desarrollar las capacidades expresivas y relacionales.

En los últimos años tanto investigadores como docentes han señalado los valores que aporta la música, en especial en la edad infantil, señalando el modo en que ésta contribuye al desarrollo de las habilidades fundamentales: cognitivas, psicomotoras, afectivo-relacionales y sociales.

Los estímulos musicales en la primera infancia  deben ser ricos y complejos, que integren todas las posibilidades de expresión vocal y corporal, el uso del silencio, la manipulación de objetos, la exploración del espacio, la relación con los adultos y la socialización con sus iguales

Objetivos

  • Fomentar el  juego con los elementos de la música desde la primera infancia guiados por la creencia de que la música es un derecho de todos.

  • Utilizar la música  como un medio de comunicación, expresión y socialización en el grupo y en la relación con los adultos,

  • Contribuir al desarrollo (cognitivo – motor – emocional) de cada niño, mejorando su  concentración, memoria y coordinación.

  • Desarrollar el oído interno, la memoria  y el pensamiento musical (audiation) a través de las etapas de aculturación, imitación y asimilación definidas por la Music Learning Theory (E. Gordon).

Tomando como modelo el aprendizaje del lenguaje

La teoría sobre el aprendizaje de de la música desarrollada por E.E. Gordon desde hace 40 años parte de la premisa de que la música se aprende del mismo modo en que se aprende el lenguaje.

Del mismo modo que en el caso del lenguaje verbal; la variedad, la repetición y la complejidad de los estímulos musicales darán la oportunidad al pequeño individuo de construir y ampliar su vocabulario musical.

Desafortunadamente, en nuestro país, el panorama de los estímulos musicales presentes en los ambientes frecuentados por los niños y las niñas son pobres y poco variados. La mayor parte de las canciones, piezas y nanas suelen estar compuestas en la misma tonalidad (mayor) y en el mismo metro (binario), esto hace que los niños y las niñas no logren dar un paso fundamental en el proceso de aprendizaje como es el aprendizaje a través de la diferencia.

Cuanto más estímulos diferentes tengan la oportunidad de vivir más se afinará la capacidad discriminatoria a través de tener la posibilidad de establecer comparaciones.

Para más información a cerca del taller de Música para bebés:

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